La llegada de las selecciones
se produjo a lo largo de la mañana, las dos de Castilla y León
a primera hora, las cuales aprovecharon para tener una primera toma
de contacto con la cancha, ya que era la primera concentración
de la generación del 89 de cara al campeonato de España
de 2005. La de los dos grupos de Portugal, que no se conocían
entre ellos, ocurrió casi a la hora de comer, que se aprovechó
para las presentaciones y primera toma de contacto de todo el grupo.
Tras la comida, tuvo lugar la primera reunión técnica
de las muchas que se hicieron entre los seleccionadores de C y L, los
entrenadores portugueses y los dos ayudantes del Íscar C.B..
En dicha reunión se acordó que por la tarde los grupos
portugueses realizarían un entrenamiento de evaluación
para determinar el nivel de juego y en base a ello decidir la línea
de trabajo en sesiones de entrenamiento.
Por la tarde se realizaron dichas sesiones, se cenó, y tras la
cena, se crearon dos grupos de trabajo, uno para chicas y uno para los
chicos, dirigidos por los entrenadores masculino y femenino de C y L,
que son los que marcarían la línea de trabajo a seguir
por ambos grupos. También se decidió, que en las primeras
sesiones serian los seleccionadores castellanos los que llevarían
el peso del trabajo, para paulatinamente asumir el mando los entrenadores
portugueses, que también venían a conocer nuevos métodos
de trabajo.